Respira profundo. Recibe con el corazón abierto. Que estas palabras te despierten a tu verdad, te activen y te liberen de la ilusión.
Escucha.
Si estás aquí es porque como yo, aprendiste a “buscar el amor” fuera de tí. Tal vez aprendiste a buscar, a tener, a encontrar, a alguien que te amara, que te hiciera sentir segura o protegida incluso (o protegido). Y tal vez lo has buscado en tus padres, en tus hijos, en tu pareja o en tus mejores amigos o de alguna otra forma. Y en algún momento las cosas empezaron a ir mal; de repente hasta experimentaste alguna forma de lo que se suele llamar “traición”. En realidad, la única “traición” ha sido a tí misma.
Aquí está el truco: no es la tarea de nadie amarte, hacerte sentir amada, cuidada, importante, o segura. Esa es única y exclusivamente tu tarea. Pero no en el sentido de obligación sino como una elección de amor propio. Qué te hacen sentir estas palabras? Haz una pausa, date permiso de sentir.
Si la búsqueda del amor ha sido una constante en tu vida, déjame decirte que estás aquí para convertirte en el gran amor de tu vida. Tu alma te está llamando a enamorarte loca y apasionadamente de tí, antes que alguien más lo haga por tí. A darte amor y respeto incondicional, a entregarte a tí misma ese amor que has dado generosamente a los que amas, a los demás, o incluso a tu mascota; y que hasta ahora no te diste a tí misma.
En algún momento de tu historia, incluso más allá de esta vida -porque tu Ser es multidimensional- te creíste el cuento de que el amor se busca o persigue, es algo que “se gana”. Y que por lo tanto, debes demostrar ser alguien especial, hacer algo especial, para recibir amor, respeto y aprobación o reconocimiento. Y para sentirte segura también.
Pues aquí mismo te doy permiso de que te liberes de esa mentira. (No, no tienes que darme las gracias). Hasta ahora has estado entregando tu poder sobre tu valía, tu felicidad o bienestar a otros con tal de sentirte amada y segura. Permite que esa historia acabe acá. Despierta. Reclama tu poder sobre tu Ser y tu verdad aquí y ahora.
Ese amor que has estado buscando o persiguiendo, ya vive dentro de tí. Ese Amor es la Esencia de tu Ser. Y más bien, como lo dijo Rumi, la tarea es destruir los obstáculos que has creado a ese amor. No hay nada que perseguir fuera de tí. Nada que perseguir del todo. La búsqueda es interna, en tu mundo interior. Porque además, recuerda que tu mundo exterior es un reflejo de tu mundo interior.
Sé valiente, destruye las falsas creencias o percepciones de que no mereces ser amada, o que no eres lo suficientemente buena o bella para ser amada por quien ya eres, o que “hay algo malo contigo” que no te hace merecedora o valiosa. O cualquiera que sea tu percepción o conclusión que te ha hecho buscar el amor fuera de tí. O que te haya hecho incluso desistir del amor si experimentaste desamor. Y pregúntate: de quién has tomado esas creencias? Porque te aseguro que la mayoría ni siquiera son tuyas en primer lugar.
Reclama tu poder sobre tu Ser, conócete en tu verdad, y deja ir la distorsión en que has vivido. Permítete remover las capas de dolor, mentira, distorsión que has creado -consciente o inconscientemente-; y date el placer de comenzar a sentir ese amor que ya eres y tu valor infinito. Hónrate y celébrate en ese amor cósmico que ya habita dentro de tí.
Y en el día a día, sal en una cita contigo. Vístete para tí de la manera que te haga sentir bella, bien contigo misma. Chinéate. Agenda tiempo para tí, para tus pasatiempos, lo que te gusta a tí. Celebra tus logros más pequeños. Mírate con compasión cuando las cosas no salen como esperabas, ha sido solo una experiencia. No te juzgues ni juzgues a otros. Háblate con amor y respeto. Mírate al espejo y ama lo que ves, sin maquillaje primero. Hazte un cumplido. Todo eso que te gustaría que tu gran amor hiciera por tí; comienza a hacerlo tú por y para tí. Se trata de darte más amor cada día como nunca antes lo hiciste. Solo cuando tú cambias, cambia tu realidad.
Mereces Amor por el simple hecho de existir. Porque vienes del Amor. Has sido creada por la Fuente infinita de amor incondicional, esa gran consciencia de amor cósmico, divino, origen de todo lo que es. Tú eres esencia de amor puro. Permítete regresar al hogar, a la verdad en tí. Cuando comiences a vibrar en la frecuencia de ese amor puro que eres, verás como el amor de la vida fluye orgánicamente a tí de muchas maneras; sin perseguir, sin buscar, sin tener que probar nada a tí ni a otros, sin desgaste o sacrificio, y sin entregar tu poder a otros. Podrás estar “sola”, “solo”, no tener pareja o familia, y aún así tu corazón, tu Ser y tu vida estarán llenos de amor. Atraerás personas que te amarán sin condiciones, genuina y respetuosamente. Experimentarás la magia del amor divino. Y ese es mi deseo para tí, que así sea.
